SWISS transporta a personas y carga a cualquier punto del mundo. La mobilidad, cada vez más imprescindible en la actualidad, provoca un aumento del impacto medioambiental del hombre. El acercamiento responsable hacia el medio ambiente forma parte de la filosofía empresarial de SWISS.
Este compromiso ya ha dado sus frutos: las emisiones específicas se han podido reducir en un 15% durante los últimos años. Gracias a las inversiones realizadas en aviones modernos y otras medidas aplicadas, SWISS ha podido reducir notablemente su consumo de combustibles y, consecuentemente, sus emisiones de gases de efecto invernadero como el CO2 o vapor de agua por kilómetro por pasajero. Además, las innovadoras tecnologías de propulsión reducen las emisiones de óxidos de nitrógeno o de hollín. En la actualidad, los otros tipos de emisiones, como las de dióxido de azufre (SO2), monóxido de carbono (CO) o hidrocarburos inquemados tienen una importancia subordinada.

Gases de efecto invernadero y contaminantes que se generan durante la combustión del queroseno.
Queroseno y CO2
El CO2 es el gas de efecto invernadero más importante. Las emisiones están relacionadas directamente con el consumo de combustible; en relación con las cifras de 2002, se han podido reducir en aproximadamente un 15 por ciento por kilómetro por pasajero.
NOx y vapor de agua
Al combustionar el queroseno, además de CO2 también se genera vapor de agua y NOx. SWISS también ha reducido notablemente sus emisiones en el pasado. Estos gases repercuten en el clima. El NOx concretamente también influye en la calidad del aire próximo al suelo.
Descarga rápida de combustible
La descarga de combustible durante el vuelo es una medida de emergencia para reducir el peso del avión en aterrizajes realizados poco después de los despegues. Este caso se produce de una a tres veces al año. En la flota de SWISS, la descarga de combustible sólo puede realizarse en el A340.