Cada vez menos ruido   

Los aviones son cada vez más silenciosos. En diez años, el ruido que generan los aviones más modernos en la actualidad se ha reducido a la mitad. El objetivo del Consejo Asesor para la Investigación Aeronáutica en Europa (ACARE) se ha propuesto como objetivo conseguir una reducción de ruido adicional de un 50 por ciento para todos los aviones para el año 2020. No obstante, esta reducción a menudo merma los esfuerzos para reducir el consumo de queroseno, y consecuentemente, para el impacto climático. Pongamos un ejemplo: el A380 integra las últimas tecnologías existentes para reducir el ruido, que sin embargo aumentan el peso del avión. Por ello, el A380 consume más queroseno que el mismo avión sin medidas de disminución de ruido.

SWISS cumple los valores límite más estrictos
La OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) determina los valores límite para las emisiones de ruido de los aviones. Éstos definen cuánto ruido puede producir un avión como máximo. Desde el 1.1.2006 son vigentes los estrictos baremos conocidos como los valores del capítulo 4 (Chapter 4 Standard) . Los aviones certificados por este estándar son 10 decibelios más silenciosos que los que cumplen el antiguo estándar. El oído humano aprecia una reducción de ruido de 10 decibelios como una reducción acústica a la mitad.

La totalidad de los aviones de SWISS ya cumple actualmente los estrictos valores límite del Capítulo 4 de la OACI: dependiendo del modelo, incluso obtienen una reducción superior del 11 al 20 por ciento.

El impacto acústico se reduce
A pesar de que el tráfico aéreo del aeropuerto de Zúrich ha aumentado en los últimos 20 años en casi un 50 por ciento, la superficie altamente afectada por el ruido en torno al aeropuerto se ha reducido en dos tercios: gracias a que los aviones son cada vez más silenciosos. EMPA mide constantemente la magnitud del impacto acústico en la zona del aeropuerto a petición del aeropuerto de Zúrich.

A pesar de ello, en determinadas regiones se ha producido un aumento de las emisiones de ruido derivado del tráfico aéreo. La limitación del tráfico de aterrizaje autorizado por Alemania en 2003 proveniente del Norte acarreó un impacto adicional en grandes regiones situadas al sur y este del aeropuerto en las que residen miles de personas. Sin embargo, la zona situada al norte no es una región densamente poblada. Y es que desde la puesta en servicio del aeropuerto hace más de 50 años, los aterrizajes normalmente se realizaban desde esta dirección