Desde el lanzamiento de la primera aeronave jet de finales de los años 50 hasta los aviones más modernos de la actualidad, la aeronáutica ha reducido el consumo de combustible y, consecuentemente, también las emisiones de CO2, en más de un 70 por ciento. Según el Consejo Asesor para la Investigación Aeronáutica en Europa (ACARE) existen hasta 2020 tecnologías disponibles que permiten una reducción adicional de un 50 por ciento.
Aviones para mañana
SWISS apuesta por las tecnologías más modernas en sus aviones. Las máquinas más modernas disponen de propulsores más eficientes, construidos con menor peso gracias a nuevos materiales, y presentan una mejor aerodinámica. Con la sustitución de la flota MD11 por aviones tipo Airbus A340 en los años 2003 y 2004, el consumo de queroseno de estos tipos de avión se ha podido reducir en un 11 por ciento en vuelos de larga distancia. Esto equivale a una reducción de las emisiones de CO2 en 100.000 toneladas al año – cantidad equivalente a la que producen unos 40.000 vehículos en un año*.
Gracias a su éxito económico, SWISS puede continuar invirtiendo en la renovación de su flota, y reducir adicionalmente las emisiones: En 2009 y 2010 SWISS sustituirá sus aviones tipo Airbus A330-200 por los Airbus A330-300 más modernos. Por cada pasajero transportado, los nuevos aviones necesitan aprox. un 13 por ciento menos de queroseno, por lo que realizan emisiones de CO2 un 13% inferiores. La renovación de la flota continúa: a partir de 2014 los aviones regionales Avro RJ100 por una nueva generación de Bombardier C110. Esto vuelve a aportar aproximadamente un ahorro de emisiones de CO2 del 25-30% o de 90.000 t. frente a su modelo predecesor. Además, el ruido se reduce en 10-15 dB, lo que el oído humano percibe como más de una reducción a la mitad.
Cada kilo es importante
SWISS sigue intentando reducir el consumo de queroseno en su flota mediante la reducción de peso. Un ejemplo especialmente innovador de ello es el montaje de asientos notablemente más ligeros de fibras de carbono en la totalidad de la flota regional y europea. El proyecto se completó en primavera de 2008. Así, SWISS reduce el consumo de queroseno en nada más y nada menos que 250 toneladas, y las emisiones de CO2 en 800 toneladas anuales. Los nuevos asientos con cojines con cámara de aire que integrarán los aviones para largas distancias A330 a partir de 2009 y más adelante también los A340 reducirán las emisiones de CO2 en 2000 toneladas adicionales al año. Los nuevos asientos no sólo son más ligeros, sino también más confortables. Los siguientes ejemplos demuestran que las ventajas para los clientes, la economía y la ecología pueden ir de la mano.
Una medida adicional para reducir el peso era desmontar los reposapiés que prácticamente no se utilizaban en aviones de la flota regional o los nuevos carritos trolley de los nuevos A330, que ahorran 240 kg de peso en cada avión.
* Supuesto: Consumo 8 l gasolina/100 km, 12.000 km al año