Desde hace años, SWISS sigue una política empresarial orientada hacia el medio ambiente. Teniendo en cuenta el cambio climático, SWISS ya ha aplicado numerosas medidas para reducir el consumo de combustible y, por tanto, las emisiones de CO2 – con éxito: si en 2002 la flota de SWISS aún consumía 4,5 litros de queroseno por 100 kilómetros por pasajero, en 2008 eran sólo 3,85 litros.
Las inversiones en la protección del medio ambiente van de la mano de nuestros intereses económicos. Y es que los precios del queroseno han subido a más del doble de 2004 a 2008. Los gastos de combustible hoy en día constituyen aproximadamente un 30 por ciento de la totalidad de los costes de SWISS, por lo que se ha convertido en la posición de gastos independiente más importante de la empresa.
Las medidas para reducir las emisiones de CO2 se basan en la estrategia de 4 pilares que ha perfilado el sector aeronáutico internacional:
1. Avance tecnológico
SWISS aplica innovaciones técnicas en el fuselaje, la aerodinámica, los materiales, propulsores, la electrónica, etc. de su flota allá donde resulta posible. Así, el combustible requerido y las emisiones de CO2 se reducen.
2. Medidas operativas
Realizar rutas de vuelo directas, un aprovechamiento de combustible óptimo y un modo de volar moderado contribuyen de forma considerable a un consumo inferior de combustibles.
3. Infraestructura más eficiente
SWISS se compromete para conseguir un espacio aéreo europeo homogéneo, el Cielo Único Europeo, así como unas condiciones operativas óptimas en los aeropuertos, especialmente en su aeropuerto de Zúrich.
4. Instrumentos económicos
SWISS ofrece a sus pasajeros la opción de compensar voluntariamente las emisiones de CO2 de sus vuelos. Respalda a la IATA en la elaboración de una propuesta para un sistema de comercio de emisiones global, eficiente y no discriminatorio para la Conferencia climática de la ONU que se celebrará en diciembre de 2009 en Copenhague.