Los niños se sienten cómodos en situaciones con las que están familiarizados. Los cambios o las situaciones novedosas pueden ponerles nerviosos. Por lo tanto, comente con su hijo todo lo relacionado con el viaje que van a emprender.
Despierte en su hijo el interés por el vuelo. Muéstrele los billetes y, en la medida de lo posible, visiten juntos el aeropuerto unos días antes de la salida del vuelo. Un relato hará que el niño entienda mejor lo que va a vivir y que le resulte más fascinante. Adorne el vuelo con una historia y no olvide incluir detalles sobre la facturación, el momento de subir al avión, el despegue, el aterrizaje y la tripulación en sus uniformes.
Cuanto más informado esté su hijo sobre el transcurso del viajo, más cómodo se sentirá durante el vuelo.