Volar con niños de corta edad requiere una atención especial. Tómese en todo caso suficiente tiempo para el trayecto hasta el aeropuerto y el check-in.
Los viajes en avión encierran en ciertos casos riesgos para los niños de corta edad, por ejemplo en caso de anemia marcada, enfermedades cardíacas congénitas o pulmones muy pequeños o defectuosos. Algunas de estas enfermedades difícilmente se reconocen en el momento del nacimiento o se manifiestan más tarde. En estos casos es posible que los síntomas de la enfermedad se muestren durante un vuelo o en general cuando los niños se encuentran a elevadas alturas.
La compensación de presión en el conducto auditivo de los niños puede estar perturbada por el tamaño de las amígdalas faríngeas y palatinas. Ud. puede ayudarle al niño en los momentos de despegue y aterrizaje dándole el pecho o el biberón.
SWISS recomienda cambiar el vuelo:
- En caso de resfriado agudo
- En caso de enfermedades con fiebre elevada
- En caso de enfermedades infantiles contagiosas como ser tos ferina, sarampión, paperas, rubeola, viruela, etc.
- Después de operaciones
En caso de dudas póngase en contacto con su pediatra.
Cochecitos plegables para niños: Pregunte en el check-in si su cochecito plegable (plegado corresponde al tamaño de un paraguas aproximadamente) está admitido como equipaje libre hasta llegar al avión. En el destino recibirá el cochecito al abandonar el avión o lo encontrará en la entrega de equipaje.
Consejo: Empaque su equipaje de mano de tal forma que en todo caso cuente con lo necesario para la primera noche después de la llegada, por si acaso su equipaje no llegue a destino.