Un avión de SWISS sobrevolando un paisaje montañoso.

Apoye proyectos de protección climática

Esta página proporciona más información sobre la cartera de proyectos de protección climática de Lufthansa Group, incluidos detalles sobre mecanismos, estándares y actividades de proyectos. Los pasajeros de Lufthansa Group pueden apoyar estos proyectos como parte de nuestras ofertas para clientes.

La cartera de proyectos de protección climática cuenta con proyectos de alta calidad de cuatro proveedores: myclimate, First Climate, Ceezer y Senken. Incluye proyectos en los mercados de origen de Lufthansa Group (Alemania, Austria, Suiza y Bélgica), así como proyectos en otros países de todo el mundo. Todos los proyectos cumplen con altos estándares de calidad y garantizan que las emisiones de CO₂ se eviten o eliminen de la atmósfera durante un largo periodo de tiempo.

Un paso clave hacia un futuro con menos emisiones

El apoyo a proyectos de protección climática, a menudo denominado “compensación”, desempeña un papel fundamental en el camino hacia un futuro con menos emisiones. La aviación es uno de los sectores que resulta particularmente difícil de descarbonizar. Por lo tanto, se espera que en el futuro siga habiendo emisiones residuales a pesar de un claro enfoque en su reducción, por ejemplo, mediante la modernización continua de las flotas, el combustible sostenible de aviación y las medidas de eficiencia. En consecuencia, los proyectos de protección climática pueden desempeñar un papel complementario para ayudar a evitar las emisiones o eliminar CO₂ de la atmósfera más allá del sector de la aviación. Con su apoyo, Lufthansa Group no solo está impulsando voluntariamente un progreso significativo hacia un futuro con menos emisiones, sino que también está ayudando a estimular la demanda en una etapa temprana, actuando como catalizador para el desarrollo y el crecimiento de tecnologías de eliminación de CO₂.

Altos estándares de calidad para garantizar un impacto positivo en el clima

Los proyectos de protección climática implican interrelaciones ecológicas y sociales complejas, por lo que el alcance exacto de sus reducciones de CO₂ puede variar de forma natural. Con la selección de proyectos cuidadosamente examinados, Lufthansa Group y sus socios se aseguran de que su contribución tenga un efecto positivo en la protección del clima. Todos los proyectos apoyados por Lufthansa Group cumplen con altos estándares de calidad. La mayoría de los proyectos de fuera de Europa están certificados por estándares internacionales, como “Gold Standard” o “Puro.Earth”. El impacto y la calidad de los proyectos de protección climática de dentro de Europa están garantizados por estándares nacionales, como los “Carbon Standards International (CSI)” o la norma ISO 14064.

Los proyectos de protección climática funcionan eliminando o evitando el CO₂

Los proyectos de protección climática que apoya Lufthansa Group pertenecen a dos categorías diferentes, “evitación” y “eliminación”, en función de su impacto climático.

Los proyectos que implican la eliminación de CO₂ de la atmósfera y su posterior secuestro se conocen como proyectos de “eliminación”.

Incluyen proyectos basados en la naturaleza, como la reforestación. Por lo general, sus beneficios climáticos surgen del proceso de fotosíntesis. Durante este proceso, el CO₂ se absorbe del aire circundante a medida que crecen las plantas y se convierte en azúcar y almidón, de modo que se almacena dentro de las plantas.

En proyectos de eliminación basados en tecnología, la prioridad son las soluciones para el secuestro permanente de CO₂ de la atmósfera. Por ejemplo, en los “proyectos de biocarbón”, se elimina el CO₂ del aire a través de la fotosíntesis y se secuestra como carbono en forma de biocarbón. 

Las tecnologías especialmente avanzadas permiten crear soluciones en las que el CO₂ se filtra directamente del aire y luego se almacena a largo plazo en depósitos geológicos. Actualmente, estos proyectos están disponibles en una escala limitada. Lufthansa Group se compromete a promocionar y utilizar estas innovadoras opciones tecnológicas.

Basados en la naturaleza

El paisaje agrícola de Bélgica se enfrenta a un punto de inflexión decisivo, ya que la agricultura convencional reduce la salud del suelo y hace que las granjas sean cada vez más vulnerables ante sequías e inundaciones. Soil Capital responde gestionando el primer programa certificado de pago por carbono de Europa, que recompensa a los agricultores por su papel a la hora de abordar la crisis climática.

Un hombre de pie en un campo de maíz sosteniendo tierra en sus manos, símbolo de la agricultura sostenible.

El proyecto de reforestación en la región de Vichada (Colombia) cubre una extensión total de aproximadamente 76.000 hectáreas, de las que 8.000 se dedican a un área de conservación. En muchos lugares, la sabana, antes en barbecho, se reforesta principalmente con tecas, pinos y eucaliptos, lo que convierte la zona en un bosque mixto y un hábitat valioso para muchas especies animales y vegetales.

Vista aérea de un camino que atraviesa un bosque, flanqueado por árboles verdes.

El proyecto de agricultura regenerativa de Klim aborda la necesidad urgente de restauración del suelo y protección del clima en la agricultura alemana. Al trabajar con más de 3.500 agricultores en más de 700.000 hectáreas, Klim apoya la transición de prácticas agrícolas convencionales a regenerativas. Estas prácticas incluyen la rotación de cultivos, la labranza reducida, la cobertura continua del suelo y el uso de fertilizantes orgánicos.

Una persona escarba en el suelo mientras sostiene un gusano en la mano, lo que ilustra la conexión con la naturaleza.

Actualmente, la agricultura italiana se enfrenta a grandes desafíos debido a la degradación del suelo y al cambio climático. El proyecto apoya la adopción de 13 prácticas regenerativas basadas en la evidencia, desde los cultivos de cobertura y la labranza reducida hasta el compostaje, el uso de biocarbón y la agroforestería. Los agricultores reciben apoyo técnico y formación para integrar estas prácticas, que aumentan el secuestro de carbono del suelo, a la vez que mejoran la productividad y reducen la dependencia de productos químicos.

Un olivar con árboles y hierba verde ilustra la belleza del paisaje italiano.

Basados en tecnología

Sonnenerde, pionera en el mercado europeo de biocarbón desde 2012, convierte los desechos orgánicos en biocarbón, un material positivo para el clima que se consigue calentando residuos orgánicos en condiciones con un bajo contenido de oxígeno. Este proceso fija permanentemente el CO₂ en una forma estable de carbono y crea un sumidero de carbono a largo plazo. Sonnenerde, con sede en Riedlingsdorf (Austria) utiliza como materia prima los residuos de cribado de su propia planta de compostaje.

Un hombre sostiene un puñado de tierra.

Exomad Green opera el mayor proyecto de eliminación de carbono con biocarbón del mundo, que transforma los residuos forestales sostenibles en una poderosa solución climática. Exomad recolecta biomasa y la convierte en biocarbón mediante pirólisis, un proceso a alta temperatura que fija el CO₂ en una forma estable durante más de 1.000 años.

Un edificio grande con un techo distintivo en un entorno urbano.

Mammoth es la mayor planta de captura directa del aire y almacenamiento de Climeworks y una de las instalaciones de eliminación de carbono más avanzadas del mundo. Está ubicada en Hellisheiði (Islandia) y lleva en funcionamiento desde mayo de 2024. La planta elimina el CO₂ directamente del aire y lo almacena permanentemente bajo tierra, donde se transforma en piedra.

Un edificio impresionante con numerosos tanques por encima de su estructura.

Este proyecto dirigido por la comunidad en la India rural es una de las mayores iniciativas de biocarbón del mundo. Al convertir la biomasa en biocarbón estable mediante pirólisis a alta temperatura, el proceso garantiza una eliminación duradera de carbono (CDR), fijando el CO₂ atmosférico en una forma estable con una permanencia esperada de más de 1.000 años.

Una gran pila de carbón negro en el suelo.

Suiza se enfrenta a una necesidad crítica de soluciones de eliminación de carbono ampliables para gestionar los residuos de biomasa que, de lo contrario, liberarían CO₂ y metano durante la descomposición natural. Recoal es una de las primeras empresas en abordar este problema con un nuevo enfoque de eliminación y almacenamiento de carbono por biomasa (BiCRS) basado en la carbonización hidrotermal (HTC).

Una máquina enorme vierte un montón de tierra.

La captura y secuestro directo de carbono del aire es una de las soluciones más fáciles de aplicar a gran escala para eliminar de forma permanente el CO₂ de la atmósfera. La instalación STRATOS de 1PointFive, ubicada en el sur de EE. UU., captura el CO₂ de la atmósfera y lo almacena de forma permanente y segura bajo tierra. Este proyecto utiliza innovaciones tecnológicas de vanguardia en esta instalación a gran escala a nivel mundial.

Una refinería de petróleo en la que se pueden ver varios tanques grandes.

El objetivo de los proyectos de “prevención” es evitar que se emita más CO₂. Los proyectos apoyados promueven, por ejemplo, la distribución y el uso de cocinas de bajo consumo o el uso de sistemas modulares de biogás. Estos proyectos no solo tienen un impacto en el medioambiente y el clima, sino que también buscan aportar ventajas adicionales para la conservación de la biodiversidad y la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones locales mediante la creación de formación y puestos de trabajo, además de un aire limpio.

Sistema.bio aborda los desafíos interconectados de la pobreza energética, la gestión de residuos y la degradación del suelo proporcionando biodigestores modulares a pequeños agricultores. Estos sistemas convierten el estiércol animal en dos recursos vitales: biogás limpio y renovable para cocinar y alimentar equipos agrícolas, y biofertilizante orgánico de alta calidad.

Una mujer de pie junto a un gran tanque negro.

Tradicionalmente, las comunidades rurales de la región de Siaya, al oeste de Kenia, cocinan en fuegos abiertos que requieren grandes cantidades de leña. Sin embargo, gracias a los grupos de ahorro y préstamo comunitarios (CSL), ahora las mujeres pueden permitirse cocinas más eficientes. Esto disminuye la demanda de leña y, por lo tanto, protege los bosques locales, lo que reduce las emisiones de CO₂.

Una mujer sosteniendo un puñado de tierra.

MicroEnergy Credits aborda tanto el cambio climático como la calidad del aire en Mongolia mediante la distribución de tecnologías de calefacción eficientes a hogares de bajos ingresos. En asociación con XacBank, MicroEnergy Credits proporciona calderas y aislamiento para el hogar eficientes y asequibles a través de un programa de microfinanciación, lo que reduce significativamente el consumo de combustible. El proyecto ha beneficiado a más de 160.000 hogares desde 2009 y ha contribuido a una mejora significativa en la calidad del aire en Ulán Bator.

Una mujer con sari preparando un plato mientras un grupo de mujeres la observa con interés.

Este proyecto se centra en la distribución de cocinas energéticamente eficientes y duraderas a los hogares de Uganda. En comparación con las cocinas convencionales, logran un ahorro de combustible de hasta un 50 %. El proyecto ayuda a distribuir las cocinas y a aumentar la demanda y la concienciación de los consumidores. Hasta la fecha, ha producido y vendido más de 1,2 millones de cocinas mejoradas y ha beneficiado a más de 6 millones de personas.

Una mujer con una bufanda rosa.
Los proyectos contribuyen a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) globales, con sus 169 submetas, forman el núcleo de la Agenda 2030. Abordan los aspectos económicos, sociales y ecológicos del desarrollo sostenible y, por primera vez, ponen la lucha contra la pobreza y a favor del desarrollo sostenible en una misma agenda.

Los ODS deben alcanzarse en todo el mundo y por todos los Estados miembros de la ONU para el año 2030. Estos objetivos obligan a todos los Estados a contribuir para hallar una solución conjunta a los desafíos apremiantes a los que se enfrenta el mundo. Suiza se compromete a implementar los objetivos a nivel nacional. También se crearán incentivos para alentar a los agentes no gubernamentales a realizar una contribución cada vez más activa al desarrollo sostenible.